Un viaje al otro lado del mundo

Se cumplen dos años caminando en el viaje más grande y profundo que he experimentado.

También se cumplen dos años de no abrazar a mi madre, a mi abuela y a mi perrita honey que el año pasado partió de este mundo, dos años sin comerme unos buenos tacos de pastor y sin beber un rico y no tan caro mezcalito.

En junio de 2023 elegí mudarme hasta el otro lado del mundo y la verdad que en este punto estoy segura que elegí este camino desde hace mucho tiempo, tenía que ser así.

Todavía me recuerdo, emocionada, ilusionada pero con mucho miedo, inseguridad y cero control, eso me aterraba, todavía visito esos lugares de vez en cuando y aunque tengo herramientas con las que camino mas suavecito la sensación de descontrol es algo que todavía no disfruto al cien por ciento.

Hoy veo atrás y me doy cuenta de todo este recorrido, veo mis máscaras en el piso, la piel que solté y los mil hábitos, pensamientos, ideas y creencias que transforme. Me siento ligera, me siento distinta, no me reconozco. 

No reconozco toda esta sensibilidad, estas ganas de querer expresarme, estas ganas de vivir, de comerme el mundo, el fuego latente en mi corazón, la profunda gratitud que me hábita y la paz, la paz con la que respiro. 

Hace dos años yo pensé que me iba del otro lado del mundo pero en realidad estaba yendo a lo más profundo de mí misma. Tuve que venir hasta aquí, lejos de todo lo conocido y de todo lo que creía real para ver el reflejo profundo de mi alma, ¡qué viaje!

Me gustaría decir que ha sido fácil, me encantaría decirle a todo el mundo que se atrevan, últimamente amigos y gente cercana me pregunta acerca de migrar, yo siempre digo mi verdad; no fue fácil, no es fácil y no lo será, migrar a otro país es enfrentarse con todooooo eso que jamas pudiste imaginar, otro idioma, otra forma de vivir, otra gente, otras costumbres, la inestabilidad total y nuestro cerebro no está acostumbrado a eso, es por eso que se siente un tornado pero al final la calma viene, la calma de aceptar los nuevos retos, las nuevas capacidades que vas creando, la calma viene desde muy dentro, se cultiva y se riega cada día porque allá afuera las cosas nunca se ponen fácil es uno quien decide verlo y hacerlo más suavecito. 

Dos años parece mucho tiempo pero se ha sentido tan corto el tiempo y tan grandes las memorias y los aprendizajes, tan grandes las almas que he topado y tan rápido el reloj. La vida pasa rapidito pero vivirla es poquito poquito.

Australia es un gran país, me ha regalado hermosos atardeceres, paisaje de ensueño y gente preciosa que vivirá en mi corazón para siempre, es una tierra con memorias de dolor y terror, pero también con aires de amor profundo, de amor sincero a la madre naturaleza y las criaturas que vivieron y viven aquí, siempre reconocer a los verdaderos pobladores de esta Isla, conocerlos y conocer su historia también ha sido una gran lección. Mi respeto y amor por todos ellos que han tenido que pasar por tanto. 

Este viaje todavía no termina y si soy honesta no sé si algún día lo hará, vivir de forma consciente es algo que se elige cada día, en cada momento del día, entre hacerlo distinto, entre ir más profundo, entre estar presente o salir por la puerta que ya conocemos, he aceptado este camino y me he embarcado desde ya hace 5 años, los últimos dos con más intensidad pero aquí sigo, caminando bonito, a veces lento, a veces cansada, aveces rápido o feliz, subiendo cuestas y luego rodando con el viento en mi cara, aveces paro y me pregunto hacia donde estoy yendo, no hay meta en el mapa, no hay punto final y eso me hace sentir muy asustada, comparando y viendo lo que otros han logrado, pero después recuerdo que estoy aquí, teniendo la mejor de las vidas, experimentando y viviendo algo incomparable, algo maravilloso, que respiro, que camino, que bailó y río, que lloro y siento todo. 

Ojalá que todo eso me sea siempre suficiente, que los amaneceres y atardeceres siempre me llenen el alma y el corazón, que mis ojos nunca dejen de sorprenderse y que la vida me regale todos esos detalles día a día mientras sigo caminando presente y en mi cuerpo.

Gracias vida por todo, por tanto, por siempre recordarme lo maravilloso que es estar aquí, viva y respirando. 

Hoy celebro a la que voy siendo y celebro a todos aquellos que se han atrevido a SER también. 


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